Una de cal y otra de arena

Tras su importante triunfo contra el Inter de Milán en la cuarta jornada de la fase de grupos de la presente edición de la Liga de Campeones, el Real Madrid tenía la misión de volver a sumar de tres en tres en Primera División, sobre todo a raíz de su empate en Villarreal. Para ello, el flamante ganador de Primera División tendría que imponerse al Deportivo Alavés en la capital de nuestro país. Un cuadro babazorro que, dicho sea de paso, lograría un punto ante el Valencia.

Los blanquiazules arrancarían la contienda con ese punto de descaro (en el buen sentido) tan necesario para triunfar en las grandes citas. Nada más comenzar el duelo, una mano cometida por Nacho Fernández permitiría que los hombres de Pablo Machín se pusiesen por delante en el marcador en Valdebebas. Todo ello, dicho sea de paso, merced al acierto de Lucas Pérez desde la pena máxima para batir a Thibaut Courtois (0 – 1).

El Alavés golpea primero

Una acción que pudo materializarse por un saque de esquina concedido por Marcelo, justo antes de la infracción que realizaría el canterano del 13 veces campeón de la Champions. En el caso de Lucas Pérez, hay que precisar que ya había visto portería contra el Valencia hace una semana en otro lanzamiento desde los 11 metros. La réplica de los blancos se produciría con un disparo de Marco Asensio, aunque sería atajado con criterio por Fernando Pacheco.

Mariano Díaz, que mantenía la titularidad por las bajas de Karim Benzema y Luka Jovic, pudo devolver la paridad al electrónico, pero se vería obstaculizado por Víctor Laguardia. A continuación, Tomás Pina se encontraría en una situación idónea para ampliar la renta del Alavés, si bien es cierto que, en esta ocasión, la retaguardia de los locales reaccionaría a la perfección para alejar el peligro de sus dominios.

Nueva lesión de Hazard

Eden Hazard completaría una magnífica acción individual, aunque tendría que ser reemplazado a la media hora de compromiso por unas molestias en el tobillo, dejando su lugar a un Rodrygo Goes que ya ha evidenciado que tiene «duende» de cara a portería. Lucas estuvo a un paso de firmar el doblete en su registro individual, pero, por increíble que parezca, sería incapaz de definir con acierto en el mano a mano con Courtois.

Igualmente, Florian Lejeune se anticiparía a Casemiro para que su golpeo no llegase a buen puerto, al tiempo que Pacheco le ganaría la partida a Kroos en una doble oportunidad casi a bocajarro del hombre que conquistó el Mundial de Brasil 2014 con Alemania. Mariano volvería a probar fortuna de nuevo, aunque sus dos remates no conseguirían inquietar en exceso a un Pacheco bastante sólido y fiable bajo palos.

La sentencia de Joselu

Cuando mejor estaba el Madrid sobre el tapete verde, llegaría un nuevo jarro de agua fría para los de Zinedine Zidane, un mazazo que tendría lugar al poco de regresar del túnel de vestuarios. Courtois, que ya le había salvado los muebles al plantel local en la primera mitad, efectuaría un error de bulto para servirle en bandeja de plata el 0 – 2 a un viejo conocido de Concha Espina como Joselu Mato.

Kroos pretendería revertir la tesitura con un disparo que saldría ligeramente desviado, a lo que conviene agregar que Courtois se resarciría (en buena medida) de lo sucedido con anterioridad en un nuevo lance del choque con Joselu. Es más, el cancerbero belga y Raphaël Varane estarían providenciales para impedir la sentencia definitiva de un Alavés que estaba aprovechando la fragilidad defensiva de su contrincante.

Casemiro le da una bola extra al Real Madrid

Los vitorianos no paraban de generar ocasiones al contragolpe, pudiendo haber establecido una diferencia bastante abultada que se habría convertido en una losa insalvable para los blancos. Zidane, por su parte, movería ficha con Ferland Mendy, Isco Alarcón y Martin Odegaard en detrimento de Marcelo, Kroos y Modric, respectivamente. En cuanto a Machín, manifestaba su desesperación desde el banquillo de los babazorros por perdonar claramente a un Real Madrid que estaba sobre la lona.

Si algo tienen los blancos, es que jamás arrojan la toalla, sea cual sea la tesitura. El club merengue sacó su versión heroica de las noches de la Champions para meterse de lleno en el envite con el tanto de Casemiro para recortar distancias, previa acción de Vinícius (1 – 2). El Real Madrid tendría el empate en las botas de Isco en la última jugada del partido, pero se toparía con la madera. De esta forma, se confirmaría el triunfo del Deportivo Alavés en la capital de nuestro país.

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